El Sindicato Médico de Balears expresa, nuevamente, su indignación y condena por la brutal agresión perpetrada por un usuario el pasado día 27-10-2017 contra un facultativo en el PAC de Muro, mientras se hallaba en el ejercicio de sus funciones profesionales.

Ante esta enésima agresión a personal médico, instamos al IB-SALUT, a que  adopte las  oportunas medidas preventivas contra estos actos de violencia de los usuarios (pacientes y acompañantes) y no sólo a posteriori.

Exigimos, una vez más, que se dote a todos los centros sanitarios de una mayor protección: con vigilantes de seguridad y cámaras en los recintos sanitarios, en todos aquellos lugares en que las normas legales de protección de intimidad lo permitan.

Exigimos la aplicación rigurosa de los protocolos existentes contra la violencia, no solo física, sino verbal: injurias,  amenazas, coacciones y vejaciones que a diario proliferan contra el personal. Que el IB-SALUT no deje sin denunciar ninguna agresión, por leve que sea. Los violentos deben saber que sus actos no quedarán impunes en ningún caso.