Exigimos no sólo el cese del expolio retributivo (carrera, pagas extra, etc.) que practican las Administraciones contra los empleados públicos al socaire de la “crisis”, sino el reconocimiento de deuda por los expolios retributivos sufridos hasta ahora.

Seguimos exigiendo: garantía en la calidad de la asistencia sanitaria, mantenimiento de todos los puestos de trabajo, blindaje de nóminas, reconocimiento de la deuda generada por los anteriores recortes y consolidación de interinos.

Advertimos que los rebajas en Sanidad perjudican finalmente a los usuarios, por ejemplo la supresión de las horas fuera de de jornada conocidas como “peonadas” va a incrementar las listas de espera para intervenciones quirúrgicas hasta límites insoportables.

Por ejemplo, no es de recibo que mientras a los facultativos y enfermeros de guardia en Atención Primaria se les quita el agua y la comida (el mísero vale de 9 euros para menú), los cargos públicos mantengan sus opíparos yantares de representación y sus dietas de comida, con los que sobraría para que el personal de guardia en centros de salud y PAC mantuviera el sobrio menú de 9 euros de que “disfrutaba” hasta ahora.

Hemos convocado asambleas en todos los hospitales a partir del 15 de octubre para informar, recoger la opinión del personal facultativo ante estos acontencimientos y decidir las estrategias a adoptar en el futuro inmediato.
La CESM y SIMEBAL no toleraremos con estoica circunspección ninguna sustracción salarial ni recorte sanitario, y la combatiremos con los medios que nos demande la afiliación.