SIMEBAL logra mejoras retributivas en Atención Primaria

Ib-Salut y SIMEBAL acuerdan incrementar un 50% el pago por prolongar voluntariamente la jornada en AP, pero el sindicato recuerda que urgen «medidas estructurales».

A falta de médicos de Familia y pediatras, el Ib-Salut opta por pagar más a los que tiene en plantilla, y concretamente a aquellos profesionales que, voluntariamente, prolonguen su jornada laboral para reducir las demoras en los centros de salud y mejorar la accesibilidad de los pacientes.

Esa es la esencia del acuerdo que Ib-Salut ha firmado con SIMEBAL y que de entrada, se traducirá en un incremento del 50% en el pago de los llamados módulos de actividad extraordinaria (MAES). De esa mejora retributiva, y en idéntico porcentaje, se beneficiarán también los coordinadores de los MAES y los coordinadores de los servicios de urgencia de atención primaria (SUAP), para cuyos profesionales el sindicato lleva tiempo reclamando mejoras.

El acuerdo, que ambas partes llevan negociando desde el pasado mes de noviembre, es en palabras de Miguel Lázaro, presidente de SIMEBAL, un compendio de «mejoras parciales». Necesarias sí, pero a juicio de Lázaro, muy alejadas de las mejoras «estructurales y urgentes» que necesita el primer nivel asistencial en las Islas Baleares.

Entre esas mejoras estructurales, el listado de SIMEBAL es tan prolijo como, de momento, poco atendido por la Administración autonómica: mejorar la financiación del primer nivel; captar y fidelizar más médicos, «con el objetivo de cubrir el grave déficit actual»; mejorar las ratios de tarjeta sanitaria individual (TIS), tanto en Medicina de Familia como en Pediatría, y medidas organizativas y de gestión sanitaria «que adecúen las necesidades asistenciales del nivel a los recursos de primaria».

Alfonso Ramón Bauzá, secretario general de SIMEBAL, apunta que este primer acuerdo era, de hecho, «el que más le interesaba firmar a la Gerencia de Atención Primaria, porque el 1 de julio está a la vuelta de la esquina y, a partir de esa fecha, con las vacaciones de la plantilla y la ausencia de sustitutos en la mayoría de los centros de salud, el problema asistencial que se le presenta a Ib-Salut es muy acuciante». Ante la presión asistencial «absolutamente desbordada» que, según Alfonso Ramón, se prevé este verano, Ib-Salut ha accedido a revisar al alza el precio del MAE.

«Esto, en la práctica -añade el secretario general de Simebal-, se traduce en tener que trabajar el doble. Si yo por la mañana veo una consulta normal, por la tarde, con la ampliación de jornada, puedo atender otra consulta normal. Pero, en el contexto actual, el resultado de estos módulos es que por la mañana tengo que atender una consulta absolutamente desbordada, como la mía, y por la tarde hacer lo propio con otra consulta en las mismas condiciones. En definitiva, más que ver el médico al paciente, es el paciente el que ve pasar al médico«, ironiza Alfonso Ramón.

Los módulos de atención extraordinaria se concibieron inicialmente como prolongaciones de jornada de 5 horas y con un cupo máximo de 25 pacientes por módulo, pero esa realidad asistencial de la que hablan Lázaro y Ramón ha hecho que ese cupo inicial se vea, en muchos casos, absolutamente superado. De hecho el acuerdo bilateral que se acaba de firmar contempla que a partir de la 25ª visita del MAE se sumarán mejoras retributivas condicionadas por tramos.

Y a los tradicionales MAES se suman también los llamados Minimaes (módulos reducidos, de 2 o 2,5 horas de trabajo) y los Automaes, una fórmula que evidencia por sí sola la saturación de algunos centros de salud: el médico de Familia puede prolongar su jornada de trabajo por la tarde, pero no para atender el cupo de un compañero ausente o desbordado, sino para atender en jornada vespertina a los pacientes de su propio cupo que no haya podido ver en su jornada ordinaria. O para rebajar la lista de espera que se le haya acumulado durante las vacaciones con los pacientes de su propio cupo, y que nadie haya asumido ante la falta de sustitutos en los centros.

Carencias estructurales acumuladas

Más allá de las compensaciones económicas por el incremento voluntario de la jornada de trabajo, el acuerdo «parcial» al que se refiere Lázaro incluye también el reconocimiento de los módulos alternativos a las guardias para los mayores de 55 años, a partir del próximo 1 de noviembre; la libranza posterior a una guardia de 24 horas, a partir del 1 de enero de 2023, el reconocimiento de la actividad individual a desplazados y mutuas, la productividad variable mensual y el pago de un módulo compensatorio a los médicos de los puntos de atención continuada (PAC) cuando cubran una ausencia o tengan que desplazarse para cubrir otro PAC.

Cada una de esas peticiones -argumenta el sindicato- está fundada en una realidad que explica el porqué de la «agónica» situación que vive primaria. Sin ir más lejos, la comunidad balear es actualmente la tercera por la cola de España en cuanto a volumen de inversión en el primer nivel. Según la Estadística de Gasto Sanitario Público de 2020 (la última publicada por el Ministerio de Sanidad), Baleares invierte en primaria apenas un 12% de su PIB sanitario, más de dos puntos por debajo de la media del SNS (14,3%) y solo por delante de la Comunidad de Madrid (10,7%) y de Galicia (11,6%). Sin embargo, el gasto sanitario balear en atención especializada está, con un 66,8% en 2020, casi cinco puntos por encima de la media nacional (61,9%).

En cuanto a la carga de trabajo, los cálculos del sindicato profesional estiman que cada médico de Familia tiene asignada una media de entre 1.800 y 2.000 tarjetas individuales sanitarias (TIS), muy por encima de las 1.300 que todas las sociedades científicas recomiendan para Familia y de las 1.000 que piden para Pediatría. SIMEBAL se conformaría con llegar a las 1.400 TIS por médico, pero este objetivo se antoja muy difícil si nos fijamos en el principal problema que, a juicio del sindicato, aqueja a la primaria balear: el generalizado déficit de facultativos.

A falta de datos oficiales de Ib-Salut, la Sección de Atención Primaria del sindicato estima que en el próximo quinquenio se jubilará aproximadamente un centenar de médicos de Familia, lo que representa casi una sexta parte de la plantilla actual, y que habrá muchas dificultades para garantizar el relevo de ese contingente, máxime cuando el sindicato lleva años advirtiendo del «déficit estructural» de plantilla en el nivel. Aprovechando la firma del acuerdo de mejora retributiva, el presidente del sindicato ha recordado que «la atención primaria balear necesita 320 profesionales adicionales para mejorar, entre otras cosas, los ratios actuales de TIS».

En este punto, el sindicato recuerda que tampoco hay misterio alguno: desde que culminó el proceso de transferencias sanitarias a las comunidades, en 2001, Baleares solo ha convocado dos ofertas públicas de empleo (OPE) para primaria, una en 2008 y otra en 2017. De ahí que a la carencia de médicos de Familia y pediatras haya que sumar las «altas tasas de temporalidad», que la Sección de AP de Simebal cifra en torno al 47% en Mallorca y por encima de ese porcentaje en Ibiza y Menorca).

Como contrapartida a esos datos -y aprovechando también la firma del acuerdo bipartito- fuentes de la consejería balear de Salud han recordado que en la última década Baleares ha doblado la oferta de plazas MIR para cursar Medicina de Familia en unidades docentes de la comunidad, pasando de 35 plazas de formación especializada en 2012 a las 66 que se han ofertado en la convocatoria de este año. Lo que no aclara la consejería es cuántos de esos médicos de Familia que se han formado en Baleares se han quedado a trabajar en centros de salud de las islas.

Catálogo de reivindicaciones

Además de abordar el problema estructural de déficit de médicos y, por ende, la disminución del volumen de tarjetas sanitarias por cada facultativo, el sindicato le recuerda a la Administración que hay varias reivindicaciones históricas de las que este acuerdo es solo el primer eslabón. Entre esas reivindicaciones, SIMEBAL cita la mejora de los pluses de nocturnidad, festividad para 061 y SUAP y el de jefatura de Emergencias 061; equiparar las condiciones retributivas y laborales de los profesionales de los PACs móviles con las de su colegas del SUAP y una mejora general de las condiciones en las que desarrollan su labor los tutores MIR en atención primaria.

De hecho, el propio Lázaro ha enfatizado que el acuerdo de mejoras parciales de atención primaria recoge, además, «el compromiso de la Administración para abordar la situación de los profesionales del ámbito hospitalario».

Noticia publicada en Diariomédico.com