SIMEBAL RECLAMA UNA MAYOR SALUD DE LOS FACULTATIVOS EN EL DÍA INTERNACIONAL DE LA SEGURIDAD Y SALUD EN EL TRABAJO

El origen de fecha tan relevante fue a iniciativa de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). La creación del Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo tiene como prioridad reivindicar las necesidades laborales y profesionales de todos aquellos que han sufrido accidentes o enfermedades laborales, manifestando con ello la necesidad imperiosa de encontrar la forma de prevenir accidentes y otros riesgos profesionales.

Para este año 2021, la campaña del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo se denomina «Anticiparse a las Crisis, Prepararse y Responder». El objetivo es incentivar inversiones en Sistemas Resilientes de Seguridad y Salud en el Trabajo (SST), de acuerdo a lo establecido en el Convenio sobre el marco promocional para la seguridad y salud en el trabajo del año 2006.

El 28 de abril de cada año los sindicatos establecimos la Jornada Internacional de Conmemoración de los Trabajadores Fallecidos y Lesionados, para honrar la memoria de las víctimas de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales. Se organizan, con este motivo, movilizaciones y campañas en todo el mundo, que este 2021 deben dirigirse a los compañeros fallecidos y gravemente afectados por la actual pandemia de COVID-19.

Durante el último año, hemos sido espectadores de cómo médicos y otros profesionales que trabajan en centros sanitarios, farmacias, supermercados y establecimientos de cara al público, arriesgaban su salud para poder atender a las personas que lo necesitaban. En muchas ocasiones sin poder acceder a los equipos de protección adecuados para evitar posibles contagios.

Si algo hemos aprendido de esta pandemia es la necesidad de incrementar los recursos destinados a la protección de la salud de los trabajadores. No podemos volver a padecer la desprotección y la falta de prevención que han puesto en grave riesgo la salud de millones de trabajadores.

Desde CESM queremos reivindicar una vez más el derecho a la salud de los médicos y demás profesionales de los Servicios de Salud, y exigir a los políticos y gestores sanitarios que cumplan con su obligación de proteger la salud de sus trabajadores eficazmente.

La piedra angular para garantizar la salud laboral es la prevención de riesgos mediante la evaluación de los mismos, la información, la formación, la vigilancia de la salud y la implantación de las medidas preventivas necesarias. Y nada de esto se puede hacer sin unos presupuestos suficientes y finalistas dedicados a la Prevención de Riesgos, que aporten los recursos humanos y materiales necesarios para garantizar la salud de los trabajadores.

Es urgente abordar la actualización de las evaluaciones de riesgos, incluyendo los riesgos psicosociales (sobrecargas de trabajo, mala organización, violencia laboral, estrés, etc…), para objetivar con premura los principales riesgos, adoptar las medidas correctoras y evitar que se sigan produciendo más daños en la salud física y mental de los profesionales.

Si los médicos y demás trabajadores de la sanidad no tenemos garantizada nuestra salud es imposible que podamos garantizar la salud de nuestros pacientes.