ATRASOS POR RECONOCIMIENTO DE TRIENIOS POR SERVICIOS PREVIOS: EL JUZGADO FALLA QUE SON 5 AÑOS Y NO 1 COMO PAGABA IB-SALUT

La Asesoría Jurídica de SIMEBAL ha obtenido  una sentencia del Juzgado Contencioso-Administrativo de Palma, en la que se condena al IB-SALUT a abonar 5 años de atrasos en lugar de 1 año, cuando se reconozcan trienios por servicios previos. (Aclaramos que no se refiere al cumplimiento de un nuevo trienio, sino sólo a los servicios previos).

El IB-SALUT se basa en un Real Decreto caduco, desfasado, que debe entenderse derogado actualmente,  que establecía que los atrasos por reconocimiento de servicios previos a las Administraciones públicas a efectos de trienios se retrotraerán sólo un año desde la solicitud de reconocimiento de los mismos,  en aplicación del Estatuto de los Trabajadores, norma ajena por completo al personal estatutario.

El Juzgado entiende que al personal estatutario no se le puede aplicar este plazo prescriptivo en la actualidad, puesto que el Estatuto Marco del Personal Estatutario define la relación con el Servicio de Salud como funcionarial especial, lo que no sucedía cuando se dictó el citado real decreto, por lo que los tribunales, en aquel entonces,  aplicaban por supletoriedad el plazo de prescripción de un año establecido par a los trabajadores, pero no para los estatutarios. De este modo nos encontrábamos que al resto de funcionarios no cabía duda de que los atrasos se retrotraían 5 o 4 años (dependiendo de la Administración en la que sirvan), mientras que a los funcionarios especiales estatutarios se les aplicaba, en claro perjuicio, una norma solo destinada a los empleados con relación laboral por cuenta ajena.

Por tanto, cuando se os reconozcan servicios previos a efectos de trienios es aconsejable recurrir  la resolución en cuanto sólo fije atrasos de un año, ya que no dudamos que el IB-SALUT ignorará la sentencia, como es habitual cuando no le favorece; cuestión distinta es cuando una sentencia avala sus intereses, ya que se «asen» a la misma cual lapas, aunque haya otras muchas en sentido contrario. Acabamos de comprobarlo en el caso de las sentencias por prórrogas de jubilación ante el cambio doctrinal del TSJIB: ignoraron las numerosas sentencias que otorgaban las prórrogas y en cambio tomaron como dogma de fe una sola sentencia, la que cambió de criterio.

Ver la sentencia:

Sentencia atrasos trienios