SIMEBAL ha enviado la siguiente carta a las gerencias de los hospitales de Baleares y Atención Primaria en referencia a la legalidad y oportunidad de las modificaciones de condiciones de trabajo del personal.

Estimado gerente,

Nos dirigimos a ti para pedirte una reflexión sobre la legalidad y la oportunidad de las modificaciones de las condiciones de trabajo que estáis poniendo en marcha para la tan necesaria reactivación de la asistencia habitual.

1.- Lo primero que lamentamos es que nos tengamos que enterar de estas modificaciones directamente por el personal, cuando existen cauces legales para hacer llegar esta información a los representantes de los trabajadores, que tienen que ser consultados antes de adoptar estas medidas. El Estado de Alarma no ha abolido ni las Juntas de Personal, ni la Mesa Sectorial, ni los Comités de Seguridad y Salud, como ha tenido que recordar Inspección de Trabajo en varias gerencias.

También lamentamos que se haya normalizado la unilateralidad en la toma de decisiones por parte de IBSALUT, no solo por su manifiesta ilegalidad, sino porque genera un clima de enfrentamiento y desconfianza que afecta muy negativamente a la moral del personal, que bastante está aguantando ya, como para sufrir la incertidumbre y frustración que vuestro actuar transmite.

Y es que este punto nos parece clave: suficiente padecimiento moral y físico han tenido los profesionales como para seguir generándoles incertidumbre y como para volver a cargar sobre ellos los déficits y las deficiencias estructurales que padece el sistema sanitario que, entre otros, tú gestionas. Nos resulta inadmisible.

2.- Es evidente que la epidemia no ha acabado y que los próximos meses serán también de actividad excepcional. Los profesionales de la sanidad no han fallado hasta ahora, y no lo harán, pero en justa correspondencia es exigible la máxima diligencia a los que organizáis la vuelta a la asistencia y la máxima disponibilidad de medios reales, para evitar seguir repicando sobre el profesional. Mientras la mayoría de trabajadores y funcionarios de este país han podido sobrellevar esta dura prueba en casa y en familia, minimizando su riesgo de contagio y con espectaculares medidas económicas para su protección, los profesionales sanitarios, a casi dos meses del inicio del Estado de Alarma, seguimos con sobre exigencias laborales y de salud. Algo no cuadra.

Es por ello que desde el Comité Ejecutivo de SIMEBAL te solicitamos que valores si es oportuno hacer recaer de nuevo el afrontamiento de esta crisis en las espaldas ya doloridas del personal. Nosotros creemos que es hora de dejar de denegar medidas de conciliación, de asegurar las medidas de protección y el testeo general, y de compensar por los perjuicios sufridos; no de denegar o imponer vacaciones, de cambiar turnos y ampliar horarios y jornadas. Es hora de estabilizar plantillas y contratar personal suficiente para asistir a la población. Las listas de espera ya existían antes del COVID-19.

3.- No queremos dejar la oportunidad para reconocer y agradecer públicamente el esfuerzo de los gestores. Salvo contadas excepciones, vuestra implicación también ha sido ejemplar, eso nadie lo duda. Pero también debemos reconocer que ha habido fallos. Y el más grave es el que se repite siempre, cuando camufláis las carencias del sistema para la protección del político y las solucionáis a base de más carga sobre el personal o empeoramiento de la asistencia.

Todos sabemos que en sanidad lo que faltan son medios. Medios humanos y materiales cuya carencia es culpa de los que están por encima vuestro. Te pedimos que pongas fin a esta dinámica y evites volver a sobrecargar al personal para afrontar lo que viene. Es hora de ser ambiciosos y pedir a los de arriba lo que reamente se necesita para una asistencia sanitaria de calidad. Es hora de hacer un verdadero análisis de necesidades de personal y un Plan de Ordenación de Recursos Humanos en condiciones.

4.- Nos gustaría que estas consideraciones, de oportunidad, fueran suficientes para que reconsideres imponer nuevas restricciones laborales al personal, pero aprovechamos igualmente para recordarte que la legalidad del Estado de Alarma no ampara modificaciones estructurales y permanentes de las condiciones de trabajo del personal, ni puede utilizarse para camuflar el déficit estructural de profesionales que arrastra la sanidad española que nada tienen que ver con esta emergencia sanitaria.

  En concreto, de la normativa vigente resulta que todas las modificaciones de condiciones laborales y restricciones de derechos al amparo de la declaración del Estado de Alarma deben cumplir las siguientes exigencias:

  • Deben ser transitorias.
  • Proporcionales y estrictamente necesarias.
  • Deben responder específicamente a la finalidad de afrontar la emergencia sanitaria.
  • Deben primar la voluntariedad y evitar riesgos para la salud.
  • Deben constar en un plan específico en el que conste la justificación de la necesidad, finalidad y proporcionalidad.
  • Deben contar con participación de los representantes de los trabajadores.
  • Deben indemnizarse.
  • La Ley señala, además, que la actuación del Gobierno y sus agentes está sujeta a responsabilidad y será revisable jurisdiccionalmente.

Por tanto, no es factible, al amparo del Estado de Alarma, reordenar la actividad sanitaria habitual, ni modificar de forma permanente condiciones laborales, jornadas, horarios, etc… Estas modificaciones, máxime si se plantea incluso variar las competencias de la atención hospitalizada y de la atención primaria, deben hacerse por los cauces previstos normativamente, a través del Plan de Ordenación de Recursos Humanos, con informes contrastables de necesidad y eficacia, participación de todos los afectados y previa negociación con los representantes de los trabajadores.

Agradecidos por tu atención, confiamos en una pronta respuesta y en la paralización de toda medida restrictiva de derecho, así como la puesta en marcha de un plan ambicioso y realista de recuperación de la asistencia sanitaria.

En Palma, a 7 de mayo de 2020.