A/A CONSELLERA DE SALUT I CONSUM GOIB ASUNTO: Dimisión o Cese de Javier Arranz.

1. Sra. Consellera, el día 15 de abril SIMEBAL solicitó formalmente al Sr. Arranz que se retractase de sus palabras en la rueda de prensa del día anterior. En ellas, el portavoz del Comité Autonómico de Gestión de Enfermedades Infecciosas de Baleares insistió en culpabilizar a los profesionales sanitarios del contagio del COVID-19, en la línea de otras declaraciones anteriores de la Directora general de Salud Pública y de usted misma, que sí rectificaron y pidieron disculpas públicamente, -pues es bien sabido que es la falta de material de protección lo que ha convertido al trabajador sanitario en el más afectado por el virus-, pero el Sr. Arranz no ha querido dar la cara.

Efectivamente, lejos de ofrecer una disculpa por imputar a profesionales “un uso inadecuado del material de protección” y su contagio por “la exposición fuera del ámbito sanitario”, el Sr. Arranz ha continuado realizando declaraciones diarias, partidistas, buscando más el blanqueo mediático que la información real de la situación del COVID-19. El manejo de cifras con dudoso contraste o con sesgos, se está convirtiendo en la dinámica diaria de la respuesta oficial.

2. Sr. Arranz, usted ya inició en el IES Marratxí, el pasado 10 de febrero, una “Xerrada informativa” sobre el COVID-19. Creemos que como “experto”, en aquellas fechas, ya debía haber explicado el probable escenario en el que nos encontraríamos. Ya había datos suficientes en otros países como para así sospecharlo. Al contrario, en aquella ocasión afirmó que la enfermedad vírica tampoco era tan grave y que su índice de mortalidad era muy bajo. Pese a la alarma que, ya entonces, se había creado por la extensión del COVID-19, quiso quitar importancia a este virus y señaló que si algún habitante de Marratxí era consciente de que había podido tener contacto con el primer vecino infectado, no había razón para que no realizara una vida normal. Insistió en que la alarma generada resultaba exagerada y recordó que la mortalidad de los infectados era apenas del 2%.

Ya estas primeras declaraciones nos advertían de su propio posicionamiento frente a lo que suponía la infección por COVID-19: el negacionismo que ahora se ha tenido que reconvertir en proteccionismo y blanqueo de sus propios errores.

• El 26 de febrero, en el programa “Hora 14” de la cadena SER, manifestó que “quien no esté preocupado por la gripe, que no se preocupe por el Covid-19”, e insistió en que es más leve que una gripe y, recordando, con escasa delicadeza y con gran falta de respeto, que la gran mayoría de víctimas son personas mayores y con patologías crónicas. Aparte, añadió que dio por hecho que cada vez habrá más infectados; pero sin representar una tragedia, porque la incidencia es leve. Recordó que el índice de mortalidad es del 0,7% (mucho menor que la Gripe común) y que incluso los pacientes infectados por Covid-19 en estado grave no están peor que los de la Gripe. Dichosa hemeroteca.

• El 27 de marzo, en el programa “Radio Mallorca” de la cadena SER confirmó que “se acaba de recibir material por parte del Ministerio de Sanidad”, que varía en función de la persona a la que se atienda o del riesgo al que se enfrente el sanitario en cuestión. Y señaló que “de momento, es suficiente y cumple con los estándares exigidos por la Unión Europea“. Y, sin embargo, resultó que en esta partida se reciben mascarillas no homologadas, que pasan a distribuirse y utilizarse, para decretarse, tardíamente, su retirada.

• El 12 de abril al explicar que muchos trabajadores volverían a su actividad laboral a partir del martes 14 de abril, recomendó el distanciamiento, higiene de manos e higiene respiratoria; pero ¡no el uso de mascarilla!, cuando es una medida básica aceptada ya a todos los niveles (como anunció el Conseller de Modelo Económico, Turismo y Trabajo, quien procedió a su distribución).

• El 13 de abril manifestó que el 90 % de los positivos activos en Baleares son personal sanitario, que entre las causas destacan “el uso inadecuado”, junto a la “exposición a las fuentes de contagio fuera del ámbito sanitario”, por lo que le conminamos a que rectificara sus palabras sin respuesta alguna hasta hoy.

• El 17 de abril el Ministerio de Sanidad decretó la retirada de un lote de cientos de miles de mascarillas FPP2 no homologadas, de entre las cuales el Govern había distribuido, en semanas anteriores, sin realizar ningún control de calidad, lo que puso en alto riesgo de contagio, a pesar de señalar como causa del mismo el “uso inadecuado” por parte de su persona.

• Ayer mismo, 21 de abril, la prensa escrita informa del alto riesgo que para el Sr. Arranz supone que los menores de 14 años salgan de sus domicilios, añadiendo la recomendación que los menores de 8 años deambulen desprovistos de protección mediante mascarillas, puesto que hay “dificultad para encontrar una talla tan pequeña”, añadiendo que sería “una incomodidad más para los menores que llevan muchos días en su casa y la mayoría no se han contagiado”, sin reparar en su necesidad, alarmando a la población aún más, ante la decisión del Gobierno Central de una salida progresiva de los mismos, por lo que ha provocado la reacción de pediatras de Sociedades Científicas, que le invitan a reflexionar sobre este tema, con el que no coinciden ni en la evidencia científica de sus declaraciones ni en oportunidades de éstas. De todo ello, se deduce un mensaje contradictorio sin menoscabo de la imprudencia que se fuera a cometer.

3. Vacaciones del portavoz, que disfrutó cuando el IBSALUT suspendía de las mismas, aparte los permisos, reducciones de jornada y días libres, a todo el personal sanitario.

4. Y todo esto es un mero análisis externo, pues nos siguen faltando datos reales para valorar la competencia técnica y epidemiológica de sus actuaciones, aunque la realidad de los datos y el uso que están haciendo de ellos no augura nada bueno.

Con todo esto, Sr Arranz y analizando sus declaraciones, informaciones públicas y “merecidas vacaciones”, así como su acusación e implicación a sus compañeros médicos, que no se ha dignado a rectificar o aclarar, nos obliga a solicitar su inmediata DIMISIÓN, pues el colectivo médico ha perdido la confianza de quien pretende estar liderando esta crisis en la CAIB.

Palma de Mallorca, a 22 de abril de 2020.

Todo ello sin que todavía nos haya explicado, el referente de nuestra comunidad sobre el tema, ni al colectivo médico ni a la ciudadanía en general, la lógica de sus “merecidas vacaciones” del 6 al 26 de marzo, cuando se debían adoptar las medidas que debían evitar el avance de la pandemia.

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